En 1901, Portland, Oregon era una próspera ciudad de 90.000 personas, ya conocida como la Boston del Oeste por su sofisticación cultural. Como puerto natural ubicado en el río Columbia, Portland era el centro comercial de las industrias del interior: aserraderos, minería y agricultura. La demanda de productos de acero fundido motivó el crecimiento inmediato de la primera fundición acero del Noroeste. Columbia Steel fue establecida a principios de 1901. Los productos de la época incluían acero al manganeso para conmutadores de vías de ferrocarril y barreras; piezas para barcos, tales como estructuras de popa, timones y anclas; piezas de dragas para oro y componentes de maquinaria industrial.
LA DÉCADA DEL DIEZ: AÑOS DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL
El crecimiento del noroeste continuó durante los comienzos de la década del diez, en años marcados por una revolución del transporte. Nacía la aviación y pronto se volvió comercialmente viable. El carruaje sin caballos estaba comenzando a hacerse popular, creando un interés en mejores rutas y una creciente demanda de conglomerados triturados. Los anteriores molinos de pisones y trituradoras con mordazas tipo Blake dieron paso al triturador giratorio Gates y las trituradoras aéreas excéntricas con mordazas. El desarrollo de la pala de vapor a comienzos del siglo permitió la carga de materiales de alimentación más grandes, y hacia 1910, los tamaños de alimentación de las trituradoras giratorias habían crecido de 18” a 48”. El boom que siguió a la exposición de Lewis y Clark en Portland finalizó en 1913, y en 1914 comenzó la Primera Guerra Mundial.
LA DÉCADA DEL VEINTE: PRODUCTOS DE COLUMBIA DE LA ÉPOCA
Los fabulosos años '20 fueron una época tumultuosa en la región noroeste del Pacífico. El boom de la construcción de viviendas de la principios de los años '20 fue bueno para la industria maderera. El automóvil se hizo mucho más accesible y creó la necesidad de más autopistas y puentes. En 1923 se instaló en Columbia Steel el primer horno eléctrico trifásico de arco para fundición de acero al oeste del río Mississippi. En esos días, Columbia fabricaba acero al manganeso por el método llamado “dúplex” fundiendo manganeso ferroso en un cubilote y mezclándolo en un cucharón con acero del horno a arco.
LA DÉCADA DEL TREINTA: SOBREVIVIENDO A LA GRAN DEPRESIÓN
La economía mundial tambaleó luego del colapso de Wall Street de 1929. Con pocas viviendas en construcción, los aserraderos estaban inactivos. Los equipos para la industria maderera habían sido un negocio importante, pero las ventas se hacían difíciles. Muchos de los fabricantes de equipos que confiaban en Columbia Steel para fundir sus productos estaban debilitados o habían quebrado. Por suerte, la empresa había establecido una sólida reputación en la industria del dragado de oro. Pronto, comenzaron a arribar pedidos de piezas para dragas, y este mercado representó alrededor del ochenta por ciento de los negocios de Columbia durante los años ’30, asegurando la supervivencia de la empresa.
LA DÉCADA DEL CUARENTA: PIEZAS FUNDIDAS PARA BARCOS DE GUERRA
Los años de la guerra a principios de la década del '40 fueron un tiempo de crecimiento notable, casi instantáneo, de la industria de la defensa en los EE.UU. Inmediatamente luego de la entrada del en la Segunda Guerra Mundial, se estableció rápidamente a lo largo de las costas de los ríos Willamette y Columbia una importante industria de construcción de barcos. La planta del lado Este de Columbia Steel, también conocida como la planta de la calle Halsey, tuvo una excepcional capacidad para la época. Esta planta fue una fuente principal de las grandes piezas fundidas de acero para construcción de barcos. El desempeño de Columbia en este esfuerzo de producción fue reconocido por el otorgamiento de la bandera “E” de la Armada en reconocimiento a la excelencia en los logros.
LA DÉCADA DEL CINCUENTA: NUEVOS RUMBOS
Durante el final de la década del 40 y el principio de la década del 50, Columbia buscaba nuevos mercados. Una búsqueda inicial fue la fabricación de productos para la tala forestal y los aserraderos. Luego de un tiempo, ese intento fue abandonado en favor de nuestra más tradicional producción de piezas de recambio para plantas de arena y grava y minas metálicas. Muchas minas de cobre nuevas estaban siendo abiertas en el Sudoeste, y esto representó buenas noticias para Columbia, gracias a nuestra capacidad de producir piezas de recambio para equipos de minería de metales, entre ellos palas, trituradoras y molinos trituradores. La mayor demanda de conglomerados triturados incrementó el negocio de piezas para trituradoras de Columbia y nos permitió expandir nuestra red de revendedores en todos los Estados Unidos.
La antigua planta fue víctima de un incendio el Día del Trabajo de 1957. De alguna manera en el tranquilo anochecer del lunes feriado, se inició un incendio en el edificio de madera del vestuario, y se extendió rápidamente. Las siguientes seis semanas fueron un período de frenética actividad durante el cual se completó la reconstrucción.
LA DÉCADA DEL SESENTA: COMIENZO DE UN ESPECTACULAR CRECIMIENTO
A medida que Columbia Steel encontraba sus nuevos mercados y productos, los años 60 fueron dedicados a actualizar nuestras instalaciones para producir dichas piezas. Había nuevos problemas a ser resueltos: producir piezas más grandes, secciones más gruesas, configuraciones complejas, mayores demandas de producción, tolerancias más estrictas, nuevas aleaciones y la satisfacción de la necesidad de mayores procedimientos de aseguramiento de la calidad. La mudanza a la nueva planta de Columbia de North Bloss fue la clave.
LA DÉCADA DEL SETENTA: NUEVOS PRODUCTOS Y NUEVA TECNOLOGÍA
Con el crecimiento vino el continuo deseo de mayor diversificación con la esperanza de minimizar la volatilidad de los mercados cíclicos tales como la construcción y la minería. Los ingenieros de producto de Columbia viajaron por todo el hemisferio occidental estudiando las necesidades de otros mercados. Quedó en claro que los aceros al manganeso no eran adecuados para todas las aplicaciones. A principios de la década del 70, Columbia comenzó su investigación y ensayo de aceros martensíticos de alta resistencia, que iban a abrir un amplio rango de nuevos productos en las décadas venideras. Las trituradoras para el reciclado de metales parecieron ofrecer oportunidades tanto para la diversificación como para la estabilidad. La demanda norteamericana de energía hizo que creciera la minería del carbón de superficie, y Columbia previó una necesidad creciente de piezas mejoradas para palas de minería y grandes dragas excavadoras. Además durante dicho período, Columbia fue un líder en el mejoramiento del entorno del lugar de trabajo y tiene un largo historial de ser proactiva respecto de los asuntos ambientales. En 1975, el gobernador Bob Straub otorgó a Columbia Steel un galardón estatal al liderazgo ambiental.
LA DÉCADA DEL OCHENTA: EL ALCANCE DE UN MERCADO MÁS AMPLIO
La crisis económica que comenzó en 1981 dejó en claro que nuestra supervivencia requeriría aún más innovación en el diseño de productos y la formulación de aleaciones. Los ingenieros de producto y los metalúrgicos de Columbia respondieron con productos nuevos y modificados que proveyeron un desempeño más económico para el cliente. En 1986, Columbia introdujo su acero al manganeso de calidad superior, cuya marca comercial fue Xtralloy®, que ha probado ser sumamente exitoso en las trituradoras para conglomerados y minería. Para crear nuevos productos para la fabricación de cemento, usinas eléctricas operadas a carbón y plantas de ladrillos, Columbia desarrolló su serie J de hierros de aleación templados integralmente. A finales de la década del 80 se produjo también un resurgimiento del interés en una de las áreas de producto más antiguas de Columbia, las dragas para la minería del oro.’
LA DÉCADA DEL NOVENTA: AL ENCUENTRO DE NUEVOS DESAFÍOS
Hacia 1990 Columbia Steel era uno de los mayores fabricantes nacionales de piezas de recambio para la industria, y empleaba más de 400 personas. La expansión económica le permitió a Columbia Steel continuar creciendo y diversificándose, mientras que al mismo tiempo la población del Noroeste crecía notablemente. Habiendo sido siempre un líder en cuestiones de salud y seguridad, durante la década del 90 Columbia respondió a las muchas situaciones de recursos naturales que enfrentan todas las industrias norteamericanas, pero especialmente aquellas en la hermosa región noroeste del Pacífico.
COLUMBIA STEEL HOY
Columbia Steel prosperará en el futuro porque todos colaboran para hacer el mejor producto, en el mínimo tiempo, de la manera más eficiente. Aseguramiento de la calidad no es sólo un departamento, es toda la empresa.’
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